La casa, por Yanira
Había una vez una familia que era muy fan de Kandinsky. Esa familia era muy pobre y, un
día, hubo una lluvia muy fuerte que le quitó el color a las paredes de la casa.
Un día, Kandinsky fue al pueblo de aquella familia y vió a la familia.
Kandinsky les dijo: “Oye, podría darle color a vuestra casa”, a lo que la familia le respondió
que sí.
Kandinsky le dió dinero y comida y, como le sobró pintura, pintó el pueblo entero.
El pueblo entero se lo agradeció.
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